El crucero ha ido muy bien en líneas generales: por las ganas de volver a navegar, por la espectacularidad del barco, por hacer alguna excursión nueva en alguna de las escalas , por volver a visitar los Museos Vaticanos y la Capilla Sixtina, y porque hemos tenido un tiempo aceptable e incluso cálido en los primeros días. Pero siempre hay cosas mejorables.
.Alejandro es el mismo que conoces tú . Comentó que era de Alicante. Nosotros también lo conocíamos de otro crucero. Es un buen profesional. Cuando deje el Smeralda, nos comentó que trabajará en el CostaToscana.
No pudimos disfrutar del Restaurante Bellavista porque han destinado el local a restaurante exclusivamente de pago con menús de tres chefs con estrellas Michelin: Ángel León, Bruno Barbieri y Hélene Darroze. Ahora se llama Archipelago
Tomamos varias veces el café sentados en la Gelateria Amarillo. De hecho el primer café después de embarcar nos lo tomamos allí.
En el barco iba más gente de la que esperaba. Nada que ver con los pasillos casi siempre vacíos y tomar los ascensores sin esperas del crucero de julio. Las fechas coincidían con vacaciones escolares en varios países europeos (como Francia). A los espectáculos convenía ir pronto si querías verlos en condiciones aceptables.
La excursión de Albenga duró menos de lo previsto y la ciudad es interesante. Me quedé con las ganas de visitar el interior del baptisterio. Una ciudad ideal para visitarla por libre cuando no tengamos restricciones por la pandemia.