He dejado unos días para dejar que las cosas se serenaran, nunca mejor dicho. Quería relatar mi experiencia en el Costa Serena, sobretodo en el embarque "diferido"
Nos la prometíamos muy felices mientras llegábamos en taxi a la estación marítima de Valencia. Le iba explicando a mi hija "esto casi es lo mejor de la vacaciones, cuando están a punto de empezar" No sabíamos lo que nos esperaba.
El barco no estaba. Todos nos quedamos en estado de shock.
Costa por condiciones atmosféricas había decidido no entrar en el puerto de Valencia. Luego nos enteraríamos que tampoco había hecho puerto en Palma de Mallorca.
En la estación no había nadie de costa. Un chico de la compañía de autobuses con un peto, con una lista iba "informando" a los desgraciados pasajeros que la única alternativa posible era coger un autobús para ir a la siguiente escala, Marsella. Unos 1000 kilómetros. Nos pusimos en contacto con la agencia de viajes. Nos lo pusieron claro. Era autobús o perder el viaje.
Los autobuses eran una antigualla. Por supuesto no tenían servicio. Por no tener, no tenían ni reposapies, ni bandeja, ni bolsa para dejar objetos ni nada. Al mando dos pobres empleados que no se habían visto nunca en esta situación. Programaron en GPS y para adelante. Nos esperaban 12 horas de camino. Ya en Francia, sin tener ni idea donde parar (llegamos a hacerlo en un club de alterne, salimos por patas) terminamos cenando de mala manera en una estación de servicio. Es lo único que pudieron encontrar.
A las tres de la mañana llegamos al hotel. No, allí por supuesto tampoco había nadie de Costa.
Por la mañana, los autobuses nos recogieron para llevarnos al barco. Aparecieron unas chicas de Costa. Me dije, estas nos van a soltar el rollo durante el traslado sobre lo mucho que lo sentían y tal y cual. Craso error. Solo querían que rellenáramos unos impresos para confirmar que no teníamos ninguna enfermedad ¿temían que nos hubiéramos contagiado en el bus? aunque viejos parecían limpios...
Llegamos a la estación marítima de Marsella y realizamos el embarque. Todo normal. Al entrar en el barco, la gente se amontonó en la recepción del barco para exigir alguna explicación. La contestación de los empleados de Costa fue la misma. "Nosotros no sabemos nada. Reclamen a Costa Cruceros España". Y a todo el mundo les daba una fotocopia con los datos de Costa Cruceros en Madrid.
Por la tarde teníamos la reunión con la agente española del crucero. Creo que no fue afortunado poner la hora de la reunión a las 16.00 cuando todavía se estaba en puerto y la gente podía seguir visitando Marsella. La respuesta de la agente española a los requerimientos del grupo fue automática. "yo no me dedico a eso, he venido para hablar de las excursiones" y así se zanjó el tema.
En fin, para Costa, el embarque en Marsella no había ocurrido nunca. Ninguna explicación, ninguna disculpa. Como muestra, algunos compañeros que quería comprar el bono de bebidas le dijeron que si lo hacían tenían que pagar los 7 días... tras protestas, el jefe de recepción dijo que solo se cobraran 6.
El resto del viaje no tiene mucho de particular. Cuando embarcamos, les dije a mi mujer y a mi hija, "ahora empiezan las vacaciones, que lo pasado no nos impida disfrutarlo" y así lo conseguimos.
Conclusiones.
Este ha sido mi sexto crucero con Costa Cruceros. Mi sexto y último.
Creo que la actitud de Costa ha sido impresentable. Entendiendo su decisión de no entrar en puerto en Valencia (que podría ser discutible, ya que había barcos de tamaño similar que SI habían entrado) la resolución del imprevisto me pareció impresentable.
- La no presencia de nadie de Costa Cruceros en la terminal
- No permitir la cancelación a los pasajeros que desearan hacerlo
- Traslado en autobús de 1000 kilómetros (12 horas) con niños pequeños, incluso una mujer embarazada...
- El autobús como su personal no cubrían lo mínimo exigible. Los conductores eran buenos profesionales pero estaba claro que no tenían ni idea de donde se metían.
Nada. Siempre le he tenido un cariño especial a Costa. Mi nick es apelativo al primer crucero Costa que hice con tan gratos recuerdos. Tenía muchas ganas que mi hija pudiera conocer por fin esta naviera. La bajada de nivel de la compañía ha sido patente todos estos años. Fin.
PD: Perdón por el ladrillazo, pero lo había prometido.