Embarcamos el sábado 4 de agoto a las 15 h en el SM Deutschland, sin tener que guardar cola, entregamos la documentación en recepción y nos dieron nuestra cabina. Nos decepcionó algo, al compararla con la que disfrutamos en un crucero marítimo, hace unos años con Celebrity Cruises. Aquello era un hotel de cinco estrellas y esto de tres. Ocupamos la cabina 206 de la cubierta superior. El barco dispone de otra cubierta de camarotes, bajo la nuestra y, arriba, la cubierta con el comedor, el salón panorámico y el bar. Ya en lo mas alto, la cubierta exterior, con una pequeña piscina y la zona de tumbonas. Tiene 110 m de eslora por 11,60 m de anchura.
En Español anunciaron que nos darían una copa de bienvenida a las 6, que la cena se serviría a las 7 y el barco zarparía a las 8. Mientras tanto descansamos. Atravesamos un canal que une Amsterdam con el Rin, que se construyó mediado el siglo pasado. La cena no ha estado del todo mal, aunque el servicio es manifiestamente mejorable. Somos unas 200 personas, creo que todas españolas. La mayoría de las mesas son de ocho personas colocadas por la organización por número de cabinas. Nosotros compartimos mesa, además de con Antonio y Rotraud, con dos parejas de jóvenes de Sevilla y Murcia.
El domingo amanecemos camino de Dusseldorf. Es muy agradable despertarte viendo el río, que en esta parte es mucho mas ancho que el canal y su paisaje llano y verde. Los kilómetros van cayendo poco a poco, lo que se puede ir comprobando en los carteles que lo indican. En esta parte del trayecto indicaban 830, por lo que calculo que el trayecto rondará los 900. De madrugada hemos atravesado tres esclusas. Vamos remontando el río y hay mucha diferencia de altura entre Alemania y los Países Bajos. (continuará si interesa a alguien)