Galarina, si alguien me hubiera mandado un correo desde el principio aclarándome que ésta era “tu casa”, en vez de andaros con tantos rodeos, nos hubiéramos ahorrado problemas.
Porque tienes toda la razón, cada uno en su casa y en su negocio tiene el derecho legal de vestirse cada día con la ropa que quiera, y de tratar a los invitados no deseados de la forma que le dé la gana, que para eso está uno en su casa.
Te aseguro galarina que si se me hubiera dicho con sinceridad desde el principio no habría causado tantas molestias, porque es verdad que soy cabezota, pero no tonto. Todo aclarado ya, descansemos en paz.