DIA 4 (Parte Primera SANTORINI)
Permitirme el hacerlo en dos veces, ya que este día tiene doble sesión y creo que fue uno de los mejores del crucero:
Puntualmente el Costa Mediterránea atraco en las inmediaciones de la isla de Santorini, allí también atracaron dos cruceros mas, pero el “nuestro” se distinguía por su grandeza y esplendor, además de la inconfundible chimenea amarilla. El desembarco se realiza en lancha al puerto de Athinios, donde alguien nos contó que fue donde se hundió el crucero Louis, hace unos cuantos meses. Lo cierto y verdad es que hay una zona acotada con boyas. Aquí cogimos la excursión organizada, en autocar hasta Oia , bordeando la caldera, nos fuimos hasta el extremo de la isla, a través de pequeñas carreteras. Llegamos a Oia con un sol de justicia, hasta un simpático Sevillano de Utrera decía….. Ozu que caló jajajajaja (aprovecho para felicitarle de nuevo por las Copas de su Sevilla).
Un largo paseo de adoquines nos llevo a cruzar todo el pueblo, colgado en el precipicio, son techos en forma de cúpula ( no hay tejas, ya que los fuertes vendavales las arrancarían) Las vistas son impresionantes, las cámaras digitales no paraban de llenar y almacenar en su memoria a base de rincones idílicos, preciosos y encantadoras vistas al mar, nos hacían creer en que estábamos dentro de una postal, la verdad es que fue maravilloso este pueblo.
De ahí otra vez al autocar que nuestro chofer amablemente había aparcado en pleno sol, lo tenia parado sin el AA y allí dentro debíamos estar a la misma temperatura que cuando el volcán estaba en activo….. jajajajaja
Carretera de nuevo y hasta Thera, un pueblo también idílico única sobre el acantilado, las casas parecen que hacen equilibrios para aguantarse, las combinaciones de colores son maravillosas, azules claros, blancos, rojos, el mar de fondo azul oscuro, nos encanto esta población. Por cierto el pueblo esta lleno de pequeñas iglesias o ermitas, con su campanita y su cruz sobre el tejado, que le dan un toque especial y curioso. Eso si la calle principal llena de tiendas y al cien por cien de cara al turismo, pero su encanto no se lo quita nadie.
Para bajar al barco cogimos el funicular, en nada estábamos a bajo, nos ofrecieron bajar en burro, pero rechazamos la idea, ya que sentimos lastima por estos pobres animales que diariamente son explotados de esta manera, lo cual puede tener su encanto turístico , pero a mi entender lo encuentro una “animalada” ( no quiero debate al respecto, solo es mi humilde opinión)
A la hora del amuermo fuimos al barco, (partíamos a las 13.30, pero el capitán tuvo la delicadeza de esperar a mas de un rezagado) bufe en la 9ª planta, ( carne excesivamente pasada, las pizzas que no se podían comer…pero encontramos unos exquisitos tomates aliñados, con el maravilloso aceite de oliva virgen extra que con el queso parmesano nos supieron a gloria) con eso quiero decir que en el tema comida, hay de todo, malo, regular y bueno, por lo cual escojamos lo bueno o lo que se adapte mas a nuestro paladar.
Después de comer pillamos unas hamacas y a tomar el sol, mas de uno se quedo dormido con el buen tiempo y la brisa marina apetecía “nuestra típica siesta con código de barras”…. Jajajaja.
De allí navegamos a Mykonos, pero eso ya lo contare en el siguiente texto, ya que me reclama la family para cenar.
Espero no os este aburriendo o se os haga pesada nuestra aventura y como siempre si alguien tiene dudas o comentarios al respecto, mi modesta opinión esta disponible.
Saludos cordiales