Domingo 15. Este dia queríamos levantaros tarde, aunque sobre las 9 de la mañana hubo un anuncio en general que nos despertó, era el capitán anunciando que el puerto seguía cerrado y hasta nuevo aviso seguiríamos en el puerto de Venecia, por lo que decidimos levantarnos y disfrutar de un dia tranquilo a bordo. Subimos a desayunar al buffet y las vistas eran normales, a lo lejos algo de niebla pero nada más y, en efecto sobre las 10 nos anuncian que abren el puerto, por lo que salimos rumbo a Bari.
Acabamos de desayunar, por cierto, dentro del desayuno en el buffet puedes escoger entre distinto tipo de bollería, fruta, embutidos, bacon, salchichas, huevos… muy variado, mesas limpias, los camareros pendientes de cualquier movimiento, qué diferencia con alguna otra compañía!
Bajamos a recepción a ver qué sacamos en claro y nos encontramos con un montón de gente quejándose. Vuelos perdidos, espectáculos, cena… Lo molesto pero que acaba resultando divertido es ver a los italianos como se cuelan por todos los sitios, sin mantener ningún orden, se ponen a hablar con otro italiano sin parar y cuando vas a darte cuenta, ya lo tienes delante. Al principio me quejaba o me ponía delante, pero al final pasaba, lo asumíamos y ya está. Algún que otro español (sobre todo mayores) también encontrabas.
En el Costa club, lo mismo, gente quejándose. Como luego explicaré, hubo quien lo pasó peor que nosotros. Optamos por ir a dar clases de bachata y de vals y ya preguntariamos dudas, como el coctel de bienvenida y regalos del club, a mi señora le encanta bailar. Allí conocimos a una pareja de Barcelona que viajaban con su hija y fue con los que más nos movimos dentro del cucero junto con otro matrimonio de Madrid que estaban con nosotros en la cena.
Luego fuimos a conocer el barco, diferentes niveles y estancias, PRECIOSO!! Nos encantó igual que el Costa Mágica. En el hall de la entrada hay una escultura de Pedro Botero, los ascensores de cristal, la decoración, los cuadros…
Más tarde fuimos al restaurant a comer, nada de cola, nos buscan asiento junto a otros pasajeros, pedimos todos los de la mesa y bien, todo perfecto igual. Limpieza, servicio, el menú un poco justo, eso si. No de cantidad, me refiero a calidad.
A las seis y media teníamos la reunión informativa de la vida a bordo y las excursiones en el teatro, y un poco antes nos pusieron un video de seguridad y nos indicaron el punto de encuentro en caso de emergencia, ya que el dia anterior no se pudo hacer. Perdón, si que se hizo, cuando todos estábamos cenando, lo anunciaron por los altavoces, por lo que casi nadie acudió.
Nos explicaron un poco lo que había pasado, que no tenia nada que ver con ellos, que ellos no tenían culpa de nada y que por tanto cualquier reclamación era inútil. Pero más tarde la chica española de Costa, Sandra, esperaba de 19 a 20 para atender al personal. Fuimos a ver si podía explicarnos dudas que teníamos, pero fue imposible, a tope de peña española.
Hay que entenderlo, un montón de gente que debía haber desembarcado ese dia (domingo) en Bari, con vuelos programados (vuelos de Venecia a Madrid, y otro hacia su destino final) perdidos, no poder ir a trabajar el lunes…) se tenia que quedar en el barco y sin saber a qué hora del lunes iban a desembarcar, ya que aún no habían dado esa información.
Y lo que era peor si cabe, los pasajeros que tenían que haber embarcado en Bari el domingo y se iban a perder un dia de crucero.
Luego nos fuimos a ver la semifinal de “Tu si que vales”, como el programa de la tele, pero en el barco, y los concursantes son los viajeros.
Bajamos (o subimos) a la habitación y vemos el diario de a bordo del dia siguiente con información de Bari, del cambio horario que teníamos que hacer esa noche por la llegada a Grecia…
Más tarde tocaba espectáculo “The magic of time”. Nos gustó mucho. Y a las 21:00, la cena. Ibamos con ganas de ver quien nos había tocado en suerte y bueno…
Al llegar, justo al mismo momento llegaba un matrimonio de Madrid, muy simpáticos y con quienes congeniamos bastante. La mesa era de 8 personas, por lo que faltaban 4 personas más, pero nadie llegaba. Al cabo de un buen rato apareció un matrimonio, ella muy enfadada y creo que con razón. Resulta que se habían embarcado 4 matrimonios juntos y a 6 de ellos los habían puesto en una mesa y a ellos dos separados. Se habían quejado y les habían dicho que no había nada que hacer. Bueno, con esas, cenamos, la cena con algo más de calidad de la comida y muy bien.
Nuestros compañeros de mesa se fueron, unos a la cama y los otros con sus amigos, por lo que nos fuimos a tomarnos nuestro tercer (o cuarto…) BBC. Baileys Banana colada. Un cóctel muy bueno. Ya lo habíamos probado en el Costa Mágica y está genial. Otro cóctel que nos gusta mucho es el Pink panther. Es para niños, sin alcohol, pero está estupendo. Probamos Aperol, a mi no me gustó, en cambio Bacardí breezer con sabor a fresa, muy bueno.
Allí coincidimos con los de Barna, y bien, un poco de tertulia, motos, Catalunya (imprescindible en estos días), otros cruceros y así, como por casualidad nos dicen que fueron a recepción y les comentaron que el barco llegaría a Bari de madrugada y solo pararía para desembarcar y volver a embarcar pasajeros, por tanto no bajaríamos a visitarla y tendríamos que hacer otro dia de navegación. Que tampoco habría cambio horario puesto que no se llegaba aún a Grecia.
Muy mal! Esas cosas se anuncian. Ellos se enteraron porque fueron a recepción a quejarse, pero, y los que no? Entiendo que no se pueda parar para cumplir con el horario, pero ostras! Avisad!
Total, que nos vamos a la habitación y efectivamente, nos encontramos con un nuevo diario de a bordo con la nueva información.
Fin del domingo y aún con los problemas, nos lo estábamos pasando muy bien! Necesito otro crucero lo ántes posible!!!