Hola a todos. Acabo de regresar del crucero por los Emiratos Árabes y Omán y me gustaría comentaros mi experiencia en esta escala totalmente distinta a las realizadas hasta ahora en otros cruceros.
Antes de detallarla ya os adelanto que para mi fue extraordinaria.
La isla está deshabitada, tiene varias playas de arena muy blanca y en el interior un parque con fauna salvaje y cantidad de vegetación que se puede visitar.
El desembarque se hace en los botes salvavidas por orden del adhesivo numerado (para los pasajeros con excursión) o ticket numerado (para pasajeros sin excursión que se ha entregado el día anterior). Nosotras habíamos contratado por internet, con un mes de antelación, la excursión "Safari Adventure" y desembarcamos en el primer bote sobre las ocho y media de la mañana. También nos asignaron uno de los jeeps del primer grupo que hacía el recorrido por el parque. En total son 10 jeeps para cada safari y a algunos pasajeros les tocó realizarlo por la tarde.
El safari dura aproximandamente una hora y cuarto y el conductor te va dando explicaciones en inglés sobre los inicios de la creación del parque, su mantenimiento y el tipo de animales que protegen. Es realmente bonito, hemos visto gacelas, onix, avestruces, jirafas, guepardos,..
Finalizada la excursioón regresamos a la playa y allí había tumbonas y sombrillas para todos (se calculan unas dos mil). Respecto de lo que os comentaba de por qué me parecía una escala diferente es porque todos los servicios del barco se trasladan a tierra, es decir, a lo largo de la playa hay chiringuitos que son los bares de costa, y si llevas el todo incluido, pues a disfrutar. Hay una haima gigante llena de sillas y mesas donde montan el bufett en horario de doce y media a tres y media (para quienes no quieran desembarcar solamente permanece abierto para el almuerzo uno de los restaurantes del barco, el bufett está cerrado).
La playa forma una larga cinta de arena de tal manera que puedes elegir tumbona con vistas al mar o por el contrario con vistas a un canal natural de aguas más tranquilas y que apenas cubren. Temperatura del agua: igualita que en Gijón en verano, unos 21 grados, ya sé que para los que no sois del norte: muy fría. Yo me di un baño estupendo, pero cuidado en la zona que da a mar abierto hay bastantes piedras.
También hay cantidad de duchas a los largo de la playa, aseos, wifi gratis (la contraseña te la encuentras en un cartel que hay sobre una pequeña zona verde que ves nada más desembarcar) y personal de salvamento.
Se pueden alquilar kayaks, bicis, carritos para recorrer la playa y para los más sibaritas camas balinesas y cabañas privadas. El personal de bares de Costa pasea entre las tumbonas ofreciendo langosta y champán por el módico precio de 49,99€ o un granizado en un vaso con forma de palmera por 8€.
Cuidado con el sol, vimos gente muy muy quemada. No obstante Costa también monta su pequeña tienda con gorras, protector solar, pañuelos,...
Vimos que en un momento puntual se formaba bastante cola en el buffet, pienso que porque todo el mundo iba a comer a la misma hora pero ya os digo que está abierto durante tres horas. Y el regreso al barco es bastante ágil, cada bote lleva unas cien personas y si estás al principio de la playa puedes controlar si hay cola o no. Último bote a las cinco y media.
Resultó muy simpático ver desembarcar al personal del barco, un bote con todos los cocineros con el gorrito, otro con todos los camareros, también el personal de animación que monta su tinglado en varias zonas de la playa.
Teniendo en cuenta, según nos dijeron, que era la tercera vez que realizaban este despliegue en la isla, os puedo asegurar que resultó todo perfecto. Una buena jornada de descanso y enhorabuena a Costa.