Los hombres somos fieles servidores del dictado que marcan nuestras esposas y así nos va, creemos que es fácil alcanzar la felicidad con sólo atender sus necesidades y está demostrado que el éxtasis, veraniego al menos, debe alcanzarse en pareja y con decisiones compartidas.
Pues eso, yo me dejé llevar por mi "santa" y de la noche a la mañana estaba embarcado, -nunca mejor dicho-, en el crucero de "sus sueños". No me dedico a publicidad ni nada que se le parezca, pero creo que los expertos deberían orientar muchos productos hacia el lado femenino, si a ellas les gusta, no dudéis que todos nosotros entraremos con suavidad y determinación.
Desde mi punto de vista Costa Cruceros es artificial, sumamente previsible y muy poco atractivo para las posibilidades y expectativas que genera. Digamos que desilusiona y te deja frío, para no entrar en mas detalles.
Su orientación es clara y esta alineada al interés pura y exclusivamente económico, no le demos mas vueltas la búsqueda permanente de la riqueza es lo que mueve el mundo, maximizar le beneficio a un menor coste cumple con los objetivos establecidos en sus parámetros de Empresa (aunque sea de ocio, también es un negocio). Se trata de una especie de SACA-PERRAS que te invita a consumir previamente pasado por caja. Como esta en medio del mar, pues eso, no te queda otra (agua pequeña a 2,50 €, por ejemplo).
Fui con mi familia en el Costa Serena, dos niños de 10 y 14 años, desde luego el nombre quedaba a la altura de las expectativas generadas por mi (añadiendo un TA, AL APELLIDO), nunca para los niños. Todo lo que tiene es malo para los niños o engorda (mayores de 16 o de 18 años en casi todos los sugerentes "atractivos"), sauna, SPA, coche virtual de formula 1 (es curioso, el anuncio del simulador lo hacen con un niño de unos 10 años), etc., etc., las piscinas son unas alegres charcas (verdosas) de 1X1 mas o menos, saturadas y, eso si, con un tobogán, en este caso para todos los públicos que lo abren a las 10 y lo cierran a las 16,00
El paquete de bebidas comprado es "de los de ahora si, ahora no". Ni los camareros saben a ciencia cierta cuando te corresponde una bebida gratis. Si pides cerveza grande te la cobran, si la pides mas pequeña, depende del humor que tenga en ese momento el camarero o de las instrucciones que le hayan dado ese día, supongo que en función de la caja que vayan haciendo... Las excursiones infames y caras con avaricia. El servicio (muy atentos y simpáticos, pero lentos hasta el punto que crees que se te va la vida en el empeño).
La organización tengo que decir que es buena, pero cualquier cosa en la que quieras sorprender o gustarte, o ponerte un poco estupendo, que para eso estamos de vacaciones, la pagas y bien pagada.
Los restaurantes que anuncian, se reducen a uno y un buffet tipo tienda todo a cien.
Lo del capitán y sus paseos, saludos, fotos, es para "mear y no echar gota", esperas y esperas a que salga a cambio de un coctel (guarripeix para que nos entendamos) y oye!! que no sale, que tenemos que ir a cenar, que se nos acaba el turno y hay que ir al buffet...
Los animadores son los típicos de playa de Benidorm en agosto, soportan bien poco a los niños y buscan con esa mirada de complicidad objetivos mas terrenales y menos tediosos.
Te cobran por un servicio que no te dan, te miran desde un pedestal que te hace sentirte incomodo, salvo que lleves un frac en la maleta y un sin fin de trapitos para aparentar ser alguien que no eres (al menos en vacaciones). Hueco, superficial, de decoración dañina para la vista, infame y hasta un tanto cutre-glamouroso, tipo Belén Esteban en Mónaco cenando en pantalón corto.
El barco, al menos en agosto, con más de 3.000 personas y 1100 empleados (por encima de su capacidad), no permite llevar una vida un tanto tranquila que es lo que se pide en vacaciones y, además, en medio del mar, el barco se hundió, la culpa la tuvo el señor capitán que se emborrachó..., (perdón por la licencia, me he despistado).
En fin, al que le guste aparentar y un poco de quiero pero no puedo, EXCELENTE ELECCION. Los que busquen algo sencillo, natural, distinto, que se abstengan, pueden zozobrar en la travesía.
Un nostálgico del TITANIC