Como no podía ser de otra manera, toco de nuevo madrugar, ya que para ese día teníamos contratada la excursión de Nápoles, versión larga, es de decir
Pompeya, Sorrento y Capri. El día en principio bien, nada más subir al autocar nos dirigimos a una fábrica de camafeos en Ercolano, fabricados de forma artesanal y con unos precios que sacaban el hipo, aprovechamos también para hacer una puesta a punto rápida en los WC del local. Bueno la parada fue muy corta ya que el día tenía mucho contenido. De camino a Pompeya, pudimos comprobar in situ el estado de la actual huelga del servicio de limpieza, verdaderamente penoso. El entorno no es muy bonito, para cuanto más con unas montañas de bolsas de basura por todas partes.[V][V]
Llegamos a
Pompeya, la verdad es que tenía muchas ganas de ver lo que tanta gente me había contado. Una breve parada en la entrada para que el guía Tony recogiese los tickets y comenzó la visita. En el cielo unos nubarrones que no presagiaban nada bueno, para colmo de males a la tercera foto y ya en plena visita se me agotan las baterías de la cámara y no había llevado las de repuesto, que mala leche jure en arameo. Pero bueno hay estaba
Yako74 con su súper cámara al rescate y nos sacó unas cuantas fotos (Gracias de nuevo Paco) Bueno sobre Pompeya he de decir que es impresionante y que lo que te digan es poco, y eso que seguramente que lo que está en mejor estado, no lo enseñen por lo de la conservación, así como una gran cantidad de frescos, monedas, útiles, vasijas etc. que estarán en el Museo Nacional de Nápoles y que sería muy interesante ver. Para la próxima.
Una vez terminada la visita, nos dirigimos a
Sorrento. Nada más llegar, realizamos una visita a un almacén-fábrica de artículos de marquetería de madera, si los precios también bien. Ya se sabe los productos artesanos hay que pagarlos. Acto seguido fuimos a comer en un hotel de la zona, y nada más terminar el café expresso, Tony ya nos “recomendó” ir terminando que aún quedaba mucho por hacer y con un “Aviso a Navegantes” tomar Biodramina ó similar, ya que el barco se puede mover un poco.
Nos pusimos en marcha y caminando nos dirigimos al muelle, ya que teníamos que embarcar en un Jet-Foil de la SNAVpara ir a la isla de Capri. Qué bien un paseíto en barco, con consejo incluido del guía, que nos recomendó sentarnos por el medio para salir después los primeros e ir directamente al funicular en Capri. Así lo hicimos.
El tiempo estimado entre
Sorrento y Capri, son aprox. 20 minutos, pero en esta ocasión tardamos 45 minutos, ya que el estado de la mar presentaba marejada a fuerte marejada, como dicen los del tiempo. La sensación es que éramos como una cascara de nuez en el océano. La tripulación se comenzó a inquietar porque veían al pasaje un poco “perjudicado” y automáticamente comenzó el reparto de bolsas, a partir de ese momento no se escuchaba otra cosa que “ bolsa, bolsa, rápido”. La verdad es que lo pasamos mal, era prácticamente imposible ponerse en pie, el patrón aminoró la marcha porque se estaba poniendo muy feo el tema. Para colmo de males, tenían un problema con el aire acondicionado, un calor sofocante, mareos, nauseas, vómitos, que espectáculo. Bueno una vez que llegamos, una ambulancia tuvo que recoger a un pasajero que se sintió peor que los demás. En fin estábamos en tierra uff que alivio.
Iniciamos la visita a
Capri, subiendo en el funicular. La verdad es que merece mucho la pena, es un sitio precioso, con unas vistas impresionantes. También muy recomendable. El tiempo justo para dar un paseo por los
Jardines de Augusto, y de vuelta al barco. Esta vez con destino
Nápoles y al Vots.
Dada la experiencia anterior, nuestro guía Tony, realizó una hábil gestión con la compañía naviera y nos subieron en otro barco de mayor tamaño para ir un poco más “relajados, es decir que no notaríamos tanto movimiento. Algunos por si acaso repitieron dosis de Biodraminas, por si acaso. Efectivamente fuimos más cómodos, pero de todas formas hubo un par de momentazos, en los que el barco escoro primero a babor y luego a estribor llegando el agua a las ventanas, uffff. Nada al final llegamos al puerto de Nápoles y de nuevo al Vots sanos y salvos. Que sensación de seguridad estar de nuevo en nuestro gran barco.
A cuenta de la anécdota del trayecto
Sorrento-Capri, y recordando detalles y cosas que vimos, nos echamos unas cuantas risas, sobre todo cuando nuestro amigo
Yako74 nos relataba lo del trozo de cerebro, eh Paco, genial.
Al dia siguiente
Palermo. Es una escala cómoda ya que el barco atraca en el centro, con lo que nada más bajar ya te vas a pie al centro de la ciudad. La verdad, y bajo mi punto de vista, no tiene nada de especial y me dio la sensación de ser una ciudad como Bari.
Mañana, día de navegación y resumen.
Y como no, más fotos
Pompeya
Sorrento
Capri
otra de Capri, quizas?
Palermo
Costa Mediterránea - Islas Griegas (05/2007)
Voyager of the Seas - Mediterráneo (05/2008)