Mis impresiones:
El embarque rápido y cómodo. Como cada uno tiene su hora no hay muchas aglomeraciones y enseguida estás a bordo.
La habitación, en nuestro caso era Concierge, bastante amplia y muy cuidada. Las camas supercómodas. Los baños con ducha y bañera. Las amenities de Bulgari (todas las que necesites y ya se encarga el personal que cuida la habitación de ir reponiéndolas en cuanto ven que te queda poco).
La comida, para mí, el punto fuerte de Oceanía. Muy buena y no se repetía menú.
El mejor restaurante, siempre desde un punto de vista muy personal, el Jacques, aunque no podría decir nada malo de los demás. El mejor sitio para cenar... la terraza de popa (langosta todas las noches, creo que la población de este animalito ha descendido por mi culpa

). Una de las cosas que me gustó (desde el primer crucero) es el té de la tarde con un maravilloso cuarteto de cuerda acompañando un té con pasteles estupendos

Los espectáculos, sin ser de 10, han mejorado bastante. Se nota la mano de Ray Michaels, el nuevo Cruise Director.
El servicio atento, amable y siempre a tu disposición (sin ser empalagosos)
¿Para repetir? Pues sí. De hecho estamos esperando conocer las vacaciones del próximo verano para cuadrar fechas y mirar si nos coincide algo.
Héctor, espero que lo paséis muy bien y ya nos contarás cuando vuelvas qué tal vuestra impresión.
Saludos.