BUEEEENAAAS
¿ QUÉ TAL VA LA ESPERA ?
BUFF, SI QUEDA MUCHO TODAVÍA.
Mientras os mando unas impresiones que ha escrito un forero acerca del Epic en su viaje inaugural. Igual ya las habéis leído. La verdad, es que en algunos aspectos no son muy alagüeñas pero seguro que conoceremos más opiniones más favorables.
Parrochito escribio esto:
Aunque ha pasado ya un poco de tiempo, espero no haberme olvidado de demasiados detalles del barco. Nuestro crucero elra el transatlántico inaugural que zarpaba de Southampton y llegaba a Nueva York una semana después.
Al llegar a Southampton el barco destacaba por su tamaño, es realmente grande. Aunque no había un lugar desde le que tener una perspectiva general adecuada, llamaba poderosamente la atención los pisos por encima del puente que dan al barco su forma peculiar y algo extraña.
El embarque fue bastante caótico y lento, nos metieron en un fabricador de cola en el que estuvimos más de hora y media pasando calor en la terminal.
Una vez a bordo, nuestro camarote estaba listo. Era un interior, es bastante pequeño y con una distribución extraña, ya que de un lado está la ducha y del otro está el retrete. El lavabo está en el mueble del dormitorio y es bastante incómodo, ya que es imposible lavarse la cara sin tropezar con el grifo y salpicar de agua el tocador.
De lo reducido que es el camarote, basta con ver que es la primera vez que no nos cabía la ropa en los armarios.
Se suponía que al zarpar iba a haber una fiesta, banda de música etc. Pues nada de nada. El barco salió casi furtivamente hacia Nueva York.
Por el barco se veía muchos trabajadores que estaban ultimando detalles, sobre todo de la parte técnica y de comunicaciones.
Restaurantes: Manhattan y Taste, ambos gratuitos, muy bonitos y elegantes (como todo el barco). El Manhattan es realmente espectacular con su gran ventanal hacia popa. La comida me pareció calcada a la del anterior crucero que hice con NCL. Estaba bien, aunque algo corta en opciones.
El buffet era espectacular en todos los sentidos, amplio, limpio, variado, probablemente el mejor buffet que conozco.
Contrariamente a lo que pueda parecer por su tamaño, el Epic no dispone de grandes espacios como atrios de un montón de plantas, ascensores panorámicos ni nada por el estilo. Sus rincones son como los de un barco más pequeño, lo cual no quiere decir que sean agobiantes ni mucho menos.
Con lo que tengo que ser muy crítico es con la distribución de espacios en el barco. Sólo hay dos escalera y dos conjuntos de ascensores. Esto en un barco de 330m de eslora es un verdadero incordio, ya que si estás en el centro del barco, tienes que recorrer más de 200m simplemente para subir a lo que tienes inmediatamente encima. Nuestro camarote estaba en un lugar en el centro del barco al que había que acceder por un pasillo laberíntico y había que recorrer metros y metros para llegar a él. Lo que en un principio parecía que estaba en un lugar idóneo, resultó ser que estaba lejos de todo. No me quiero ni imaginar en una situación de emergencia lo que puede pensar la gente que vaya en los camarotes del centro del barco.
Después lo que me parece imperdonable es que el Epic es un barco en el que no se puede ver el mar. No hay ningún mirador al aire libre en proa. En popa tampoco se puede ver porque hay una pantalla gigante en la que casi siempre proyectan ¡la cámara de proa! Así que ni uno ni otro. No queda ahí la cosa, sino que en las promenades laterales, además de estrechas, la vista del mar queda obstaculizada por los botes; sólo una parte de unos 15m no está bloqueada ¡¡¡en un barco de más de 300m!!!!
Entretenimiento: el Epic tiene una atracción estrella: los Blue Man Group. Como el teatro es de tan solo 400 ó 500 localidades, actúan 4 días a dos funciones diarias. Hay que reservar día y hora. Ello trae consigo que el teatro esté ocupado casi siempre por ellos y no haya más actuaciones. Por cierto que la actuación es buenísima, de lo mejor que vi nunca.
El circo es realmente pequeño, no cabrán más de 150 personas por actuación, hay que pagar 15 ó 20$, pero es muy bueno.
Hay además un mago cómico realmente simpático, carcajadas garantizadas.
Piscinas: sólo hay dos y muy pequeñas, como para un barco 3 veces más pequeño. Los toboganes están muy bien, pero ocupan mucho espacio y el grande de las colchonetas se demora mucho entre bajada y bajada, así que los críos está haciendo cola la mayor parte del tiempo. Esto fue en un transatlántico en el que hizo bastante frío y con pocos niños. No me imagino las colas que se formarán en verano en el caribe.
Spa: grande y amplio en términos absolutos, pero no en términos relativos al tamaño del barco. Muchas veces estaba atestado de gente.
Comportamiento del barco: durante algunos día tuvimos olas de 3,5 metros y el barco se movía bastante, no sólo en las cubiertas superiores, también en las inferiores. Nuestro camarote crujía cuando había mala mar de manera que te despertaban muchas veces los ruidos y crujidos.
Seguro que me quedan muchas cosas en el tintero, lo mejor es que si teneís alguna duda me preguntéis y así iré contando más.