Al embarcar, fuimos a tomar un refrigerio, pasarnos por el Al Bacio a coger algún coquito o un helado de la gelateria, de pistacho... que bueno estaba.. y ha teminar de hacer las maletas...
estas triste, pero bueno, esperas que haya mas cruceros próximamente, asi que porque no mantener la ilusión.
Vedrana, la azafata internacional, nos obsequio con unas botellas de vino.. a toda nuestra mesa y a alguno mas.. claro , como era la ultima noche, teníamos vino de otra botella ya abierta, pues buscamos alguna bolsa y preparar un paquete para bajarlas a tierra y llevarlas de recuerdo, también solemos comprar alguna botella de ginebra para regalar y para el servicio de la casa...

para nosotros..si están en oferta.
Esta vez pocas compras hicimos en el barco, como no te dejaban tocar nada, por el norovirus.. gracias que no nos afecto a nadie..
Por la noche el espectáculo, era un resumen general de todas las actuaciones y era un único show antes de la cena a las 20.00.
Después la cena, muy triste despedirse de los camareros y del personal.. te gustaría pedirte todos tus platos favoritos.. que tardaras en volver a repetir..
nos fuimos al sky lounge un ultimo rato... y a las 00,30 todos a la cama..
el dia del desembarco, teníamos el ultimo turno a las 9,00.
desayunamos, a las 8,00 y desalojamos la cabina a las 8,30.. con esas nos esperamos en el Al Bacio a que dieran el aviso para bajar...
Nos encontramos con manuel y Belkis, los argentinos, con los que nos cruzamos el primer dia y ya estuvimos juntos...
Manuel nos amenizo, por ser el ultimo dia, cantando unos tangos argentinos.. no sabiamos nada de esa faceta suya, pero fue muy propio para la despedida... tangos tristes, pero bonitos y cantados con sentimiento..
cuando salimos las maletas estaban ya preparadas, todo muy rápido... pero ya en la calle, la policía no te dejaba cruzar a la zona de los taxis, porque no se cabía de gente en la calle.. tardamos mas de una hora en poder coger un taxi.. con lo cual llegamos a Sants, y mientras dejamos las maletas en consigna nos dieron las 11. Nunca ni con el Allure, habíamos tardado tanto en salir de la terminal.. y coger un taxi.. Creo que había 5 o 6 cruceros ese dia..y un caos, sin llegar a los que Priso o Jp mencionan en USA, claro.
Nos encontramos con Graciela y Cesar, que estaban esperando a su tren para Madrid. La pobre, paso unos días malos, pues parece que le afecto el norovirus.. y enseguida se cansaba y ni salía del barco.. o no se movía del camarote.. les dijimos como llegar a su hotel en Madrid, es de los clásicos muy céntrico y con unas vistas espectaculares en la terraza y una piscina muy romántica.
Dimos una vuelta por la calle Tarragona hasta la explaza de toros de las Arenas.. subimos a la terraza, nos tomamos algo, compramos para el tren alguna vianda o capricho, en los bares y super del semisótano, y nos dimos la vuelta a la estación y ya camino de Madrid a las 14.
Una ultima foto del Sky Lounge..