La verdad es que has dejado pocas pistas para poder informarte. Ahí llevas mi opinión personal de lo que son las excursiones en general. Si por casualidad vas a realizar el Rondó Veneciano échale un vistazo a mi guía y tendrás más información. Abajo tienes el enlace. Un saludo.
www.g40espeleo.com/guia_integral_crucero.htm
• Elegir excursiones
o Guiadas
.- No tienes que preocuparte por los desplazamientos, ya van incluidos. Te transportan en autobús.
.- Llevas un guía que te da las explicaciones de los distintos lugares que visitas.
.- No tienes que preocuparte de la hora de vuelta al barco. Si hay algún retraso se presupone que al estar organizada la excursión por la empresa y ser un grupo numeroso esperaran su llegada.
.- Tienes muchas personas con las que compartir experiencias.
-. Te cuestan un buen dinero contratar las excursiones.
-. Tienes que ceñirte a los horarios establecidos.
-. Aprovechas menos los horarios: no se suele madrugar, hay que organizar los grupos, explicar el itinerario, esperar a que todo el mundo esté acoplado, etc.
-. Ese tiempo que has perdido no lo puedes aprovechar en las distintas visitas y te restringe a que no puedas realizar otras.
-. Solo puedes visitar lo que te ofrecen y no puedes elegir si pararte más o menos en los distintos lugares.
-. Estás bajo la disciplina de un guía y un grupo. No puedes parar cuando quieras, salirte del itinerario…
o “A tu aire”
.- Tienes que realizar los desplazamientos por tu cuenta, elegir si lo haces andando, en autobús ó taxi según sea el caso.
.- No llevas un guía para darte las explicaciones. El guía eres tú (y para ello te puedes valer de la guía que estás leyendo).
.- Tienes que controlar tú mismo la hora de llegada al barco, si tienes algún problema y te retrasas te puedes quedar en tierra.
.- Tienes menos personas con las que compartir experiencias.
.- Te cuesta bastante menos que realizarlas contratándolas en el barco.
.- Puedes adaptar los horarios a tus necesidades.
.- Aprovechas mejor los horarios: puedes madrugar si así lo deseas para aprovechar más el día y no pierdes el tiempo en la preparación y organización que necesita un grupo numeroso.
.- Al poder aprovechar al máximo los horarios y poder moverte con mayor soltura que en un grupo ganas tiempo que puedes utilizar para ampliar los itinerarios y pararte más en detalles de las visitas.
-. Puedes elegir lo que deseas visitar y lo que no, donde quieres pararte más o menos.
.- No estás bajo la disciplina del guía y del grupo. Puedes parar cuando quieras, organizar tu propio itinerario y cambiarlo según las circunstancias.
o Mi consejo
Personalmente lo tengo claro; mi consejo, teniendo en cuenta lo relacionado anteriormente, es que las hagas “a tu aire”.
Una razón de peso es el dinero. Puedes ahorrarte “un buen pico”. He calculado unas tres cuartas partes de ahorro, echando cuentas a “grosso modo”. Para ello he tenido en cuenta por una parte todo el dinero gastado en desplazamientos y las entradas a los distintos monumentos en las visitas a tu aire y de otro el dinero que valen las excursiones guiadas desechando de éstas las más caras. Por poner una cifra relativa, en visitas guiadas puedes rondar entre los 600 euros por pareja y en las “a tu aire” los 150 euros.
• Consejos para salidas “a tu aire”
Una vez instalado en el barco, y mientras esté atracado en algún puerto, hay plena libertad a la hora de horarios de salida o entrada de éste, con el sólo trámite de pasar los controles efectuados al efecto dentro del propio barco (A parte de los que se hagan en las terminales de los puertos si es que las hay). Estos consisten simplemente en identificarnos a través de la tarjeta electrónica que se nos realizó el día de la llegada. A la hora de salir del barco hay que tener siempre en cuenta:
o Madrugar para no encontrarnos aglomeraciones. Tenemos poco tiempo para la estancia en las diversas ciudades, por ello vamos a las zonas más turísticas. A ésta va acudiendo más y más gente a medida que va avanzando el día.
o Los cambios horarios.
o Que llevamos la susodicha tarjeta electrónica.
o Que contamos con nuestra DNI ó Pasaporte según sea necesario.
o Asegurarnos de la última hora de embarque: la podemos ver en los “diarios de a bordo” que se entregan diariamente en las habitaciones y en un panel junto al control de salida.
o No apurar las estancias en las ciudades. Calcular bien el tiempo que nos queda para el regreso. Los imprevistos nos pueden jugar malas pasadas. Dejar para última hora las zonas próximas al barco.
o Tener muy presente que el barco va a zarpar a su hora aunque no estemos dentro.
o Llevar encima el teléfono agente de la naviera en la ciudad que vallamos a visitar. Lo encontraremos a diario en el “diario de a bordo”. Si por algún motivo perdemos el barco, éste nos ayudará en lo necesario para volver a embarcarnos en la siguiente escala, eso sí, con los gastos a nuestra cuenta, “así que ojo al dato” y cuidado con los imprevistos