Pues como dice Der Spion el crucero en general, pero el Restaurante Blu y la categoría Aquaclass han estado a la altura, incluso por encima de las expectativas que nos habiamos creado.
Pero como no quiero dejar nada en el tintero, empezaremos el relato por orden cronologíco.
El viernes 28 de octubre volabamos desde A Coruña hasta Roma -previa escala en Madrid- con la "entrañable" Iberia
Antes de salir del avion en Fiumicino, y justo cuando acababamos de encender el móvil, un sms recibido confirmaba nuestro peor temor: Iberia nos había perdido los equipajes
Eran las 12.00 a.m del viernes 28 de octubre y comenzaba una pesadilla que aunque no enturbió del todo nuestra estancia pre-crucero en Roma casi casi lo logró
Llegar al hotel con lo puesto y sentir una gran impotencia y abandono es una sensación que no le deseo ni a mi peor enemigo.
Sobre todo la incertidumbre de no saber cuando tendrás tus objetos a tu disposición, tener que perder el tiempo en comprar objetos de primera necesidad en vez de aprovechar la estancia para disfrutar de la Ciudad Eterna, temor a que el equipaje no llegue a punto para embarcar en el cruise, etc, etc
Pese a ello intentamos poner al mal tiempo buena cara, y tras comprar algunas prendas y objetos de primera necesidad para pasar el día decidimos reponer fuerzas en una modesta casa de comidas cercana a nuestro hotel, que resultó ser un lugar entrañable y con una espléndida calidad en la cocina.
Creo que los riquisimos spaguetti carbonara, la pizza y el vino tinto contribuyeron a que el resto de la tarde se nos olvidase, al menos en parte, nuestra tragedia "maletil"